Educar para el futuro !

Blog de Heziberri

Hoy nos acompañan Nerea Gálvez y Roberto Cacho

Retos de la juventud en 2025

Martes 4 Noviembre 2008 · 5 Comentarios

LA EDUCACIÓN, HOY, EN 2025

En algún lugar del mundo, a 30 de octubre de 2025

Hola. Me llamo Nahia. Soy una vitoriana que está a punto de cumplir 22 años (nací en 2003). Me han pedido mis padres, Nerea y Roberto, que escriba sobre la educación que he recibido (y aún recibo), sobre las diferencias con lo que ellos me cuentan de sus años escolares, y que lo mande al pasado, nada menos que a Iñaki Murua, para que lo publique en el blog Heziberri, porque quieren saber como es la educación en el segundo cuarto del S. XXI.

He de avisar de que mis padres estaban equivocados en 2008, cuando decían que la tecnología sería lo que iba a impulsar las mejoras en la educación. Si, es verdad que ya no arrastramos una mochila con un montón de libros, ni cuadernos, ni nada de eso. Ahora usamos una cosa muy parecida a lo que hace 20 años se conocía como tablet-PC donde tenemos, no solo lo que antes eran los libros de texto y los cuadernos, sino todo el conocimiento que ha generado la Humanidad. Como decía, en la revolución educativa no han tenido mucho que ver los avances tecnológicos. Al contrario, la verdadera revolución educativa ha consistido en que ésta se ha humanizado (en el sentido renacentista del término): se pretende que las personas nos conozcamos mejor y las Humanidades han recuperado un papel importante. La tecnología ayuda, pero es tan solo una herramienta.

Me resulta difícil resumir las diferencias entre la vida de una joven de 22 años ahora, y la de mis padres, en los años 90 del siglo pasado. No tiene mucho que ver. Los problemas sociales de la juventud de entonces son historia: trabajo precario, acceso a la vivienda…La educación es una de esas cosas que también ha cambiado. Destacaré únicamente tres diferencias importantes entre mi educación y la que recibieron mis padres:

1.- adquirir conocimientos sigue siendo importante, pero a eso se le a unido el desarrollo de competencias que nos faciliten relacionarnos e interactuar con otras personas.

Desde muy pronto, en la escuela, nos han enseñado a relacionarnos, a comprendernos, a tolerarnos…, a convivir. Y a trabajar en equipo. Con el tiempo me enteré de que una cosa llamada inteligencia emocional era algo que estaba presente en todas las asignaturas y sin darnos cuenta estábamos aprendiendo a relacionarnos de forma más eficaz. Y también, a sacar provecho de esas relaciones en forma de resultados que, de forma individual, no podríamos obtener.

2.- La capacidad de memorizar ha dejado de ser el principal aspecto en las evaluaciones. Ahora se fomenta la argumentación, la investigación, el afán por conocer cosas distintas a las que dice el profesor…

Ahora es posible sacar la nota más alta diciendo exactamente lo contrario de lo que te ha explicado el “maisu” o la “andereño”. Sabemos que la ciencia puede tener respuestas distintas para una misma pregunta. Los profesores nos explican solo una parte de la ciencia (lógicamente). Pero nos han enseñado a documentarnos, a ampliar información, a buscar otras opiniones y a comprenderlas o a criticarlas. Ya no se memoriza. ¡Qué ridiculo, memorizar! Ahora se razona, y se te evalúa por tu capacidad de razonar, de documentarte, de aprender por ti mismo. También es verdad que ahora tenemos en casa toda la información que ha ido generando la Humanidad. Todos los libros, revistas científicas, tesis, tesinas… están a nuestra disposición gratis en eso que los antiguos de mis padres siguen llamando Internet.

3.- Desde muy jóvenes hemos sabido identificar nuestras fortalezas y debilidades, para qué materias estamos más dotados, cuáles nos gustan más, y eso ha ido orientando nuestra carrera académica.

A finales del siglo pasado y principios de este la llamada “atención a la diversidad” consistía poco más o menos en dedicar más esfuerzo a los alumnos a los que costaba más adquirir conocimientos. Pero el plan de estudios era el mismo para todos. Ahora esa atención a la diversidad tiene más que ver con el modelo de inteligencias múltiples y parte de la idea de que todos tenemos alguna habilidad oculta, o simplemente que unas cosas las hacemos más fácilmente que otras. La atención a la diversidad ahora pretende detectar y desarrollar al máximo las capacidades para las que tenemos más facilidad, con las que nos sentimos más cómodos, y en las que sin duda tendremos más posibilidades de éxito en nuestra futura vida profesional.

Ahora trabajo. Y estudio. En realidad hago las dos cosas, y lo seguiré haciendo el resto de mi vida. Este nuevo planteamiento tiene un inconveniente, y es que ya no podemos ligar como las generaciones anteriores, con el ya histórico “estudias o trabajas”. Por lo demás, todos son ventajas. Las empresas se dieron cuenta de que la formación que requerían determinados puestos (la mayoría) no te la daba la universidad. Por ello, las empresas han creado alianzas para dar formación a las personas que en un futuro formarán parte de sus plantillas. Las universidades siguen existiendo, y siguen enseñando, pero su labor fundamental es la investigación, también muchas veces en alianzas con las empresas. Yo decidí, con 18 años, entrar en una empresa, que es donde paso ahora 30 horas semanales (es decir, una jornada laboral completa). Una parte de ese tiempo lo dedico a formación, y el resto a trabajar en la empresa cobrando un salario justo. Gracias al modelo educativo me relaciono correctamente con las personas, puedo trabajar en equipo y obtener resultados mucho mayores que si las personas de ese equipo lo hicieramos de forma individual. La capacidad de razonamiento, de aplicar la lógica, de pensar…, me permite resolver problemas en mi trabajo y tomar decisiones de cierta importancia por mi misma, sin tener que recurrir a mi responsable. No siempre acierto, pero una cosa que nos enseñaron es que el error forma parte del aprendizaje y del éxito. Hoy trabajo en una materia para la que estoy dotada, en la que me he ido formando, y además me gusta.

Como conclusión, quiero enviar a los lectores de esta carta una visión francamente positiva y optimista de los retos que tenéis por delante y, sobre todo, de los resultados que los educadores habéis conseguido (conseguiréis). Y quiero agradecer a muchos profesionales como los que habéis puesto en marcha la iniciativa Heziberri vuestro interés por mejorar el sistema educativo. Los resultados de vuestro empeño están a la vista hoy, en 2025.

Nahia Cacho Gálvez.


Nerea Gálvez y Roberto Cacho: ex estudiantes, ex profesores y padres de una niña de 5 años. Para descansar de la ardua labor de criar a una niña dedican al menos 8 horas diarias a ser portavoz de Ezker Batua Berdeak en las Juntas Generales de Alava y director del programa Bizigune, respectivamente

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (3 : 5 de 5)

5 Comentarios por el momento ↓

  • 1 Victoria E. Jiménez Franco // a las 12:33 am

    Gracias, es estimulante pensar que algun día será verdad.
    Esta carta será para mi un documento importante que me ayude a visualizar lo que lograremos.

  • 2 neli // a las 11:08 am

    Hola Nahia: Me alegro mucho de conocerte y de ver cómo el sistema educativo ha avanzado hacia nuevos caminos dirigidos al desarrollo de las personas. Te escribo desde el pasado (estamos en 2008) y aunque somos muchas las personas profesionales de la educación que estamos peleando por cambiarla para que, precisamente, dé pasos hacia todo lo que tú dices; hay veces en que nuestro “optimismo patológico” (como dice mi amiga Susana) se resiente y comenzamos a dudar de ello. Pero, tranquila, que nos dura poco y encontramos nuevos argumentos, nuevas fuerzas para seguir peleando por ello.
    Estamos convencidas, que como dice Margaret Mead, “un pequeño grupo de personas reflexivas y comprometidas pueden cambiar el mundo” y, ya ves, en ello estamos.
    No me dices si eres féliz, ¿lo eres? Supongo que sí porque si tienes una buena inteligencia emocional, la otra se te ve, seguro que te relacionas bien contigo misma y con las demás personas, lo que ya es un indicador de madurez y felicidad, tal y cómo yo la entiendo.
    De todos modos, aunque me alegra muchísimo que hables tan bien de la educación que has recibido en el sistema educativo, ten presente has llegado ahí, por otras muchas causas, una de las más importantes la de tener unos padres como los tuyos.
    Te deseo una vida feliz, que no exenta de conflictos porque no crecerías ni madurarías sin ellos, comprometida en la mejora de esa sociedad en la que vives, que no sé cual es pero que da igual, para hacerla más humana y humanizante.
    Un beso grandote, Nahia
    Neli Zaitegi

  • 3 Maite García // a las 6:34 pm

    La tarea de educar siempre va a ser una tarea ardua, dura y mejorable. Cómo el haz y el envés, siempre tenemos que tratar de no perder cualidades hermosas en ambos lados de la realidad.

    Los profesores tenemos la responsabilidad de hacer cumplir la normativa trabajando y regulando esas relaciones interpersonales, y esa inteligencia emocional que cómo bien decís forma parte de todas las asignaturas.

    Es difícil convivir pero comenzar a experimentar derechos humanos, de igualdad, de pacifismo y de ecología ya es comenzar hablar de calidad. Es un paso a la libertad.

    Ahora bien, nosotros somos producto muchas veces de lo que trabajaron otros por nosotros. Tenemos que estar orgullosos de este hecho. Quizás otros son producto de lo que no han trabajado por ellos. Tenemos que ser conscientes de ayudarles desde la escuela del hoy a realizar cambios importantes en su comportamiento, en la superación de sus limitaciones, etc… Es una forma para que en el 2025 la totalidad de los niños del hoy estudien y trabajen al igual que lo hace Nahie en lo que estén dotados y en lo que más les guste.

  • 4 También escribo en otros blogs « El blog de Nahia // a las 12:51 am

    [...] También escribo en otros blogs 11 11 2008 Pues si, hace unos días publiqué una carta en el blog de heziberri, sobre la educación en 2025. No digo más, si quieres leerlo, pásate por heziberri. [...]

  • 5 Teresa Ruiz // a las 1:36 pm

    ¡Por favor! Si queremos cambiar la educación, tenemos que pisar con los pies en el suelo. Es muy bonito el sueño de Nahia, pero en este mundo nuestro, dominado por el poder, socialmente injusto, donde hay dinero para tapar los agujeros millonarios de los gestores ladrones y no hay presupuestopara asistencia básica en gran parte del mundo, ¿os creéis que se va a dar un cambio así?

Publica tu comentario

2008 © HEZIBERRI - La educación del futuro