Educar para el futuro !
BLOG CORPORATIVO Tu punto de vista es muy importante DEJA TU OPINIÓN »
PRÁCTICAS DE INNOVACIÓN
Una de las funciones que la sociedad encomienda a la escuela es la distribución y transmisión del capital cultural acumulado por las generaciones anteriores. Esa selección del saber expresa, en cada lugar y momento histórico, el pensamiento dominante respecto a la evolución económica, tecnológica, cultural y social, así como la confrontación de intereses y relaciones de poder.
El conocimiento escolar se ha conformado a través de tres tradiciones: la académica, con contenidos científicos y abstractos, generalmente descontextualizados; la utilitarista y tecnológica, vinculada al mundo del trabajo; y la pedagógica, que trata de hacer más agradables y atractivos los contenidos a los intereses y necesidades del alumnado. Otro tipo de tradiciones ligadas a culturas populares o alternativas, medios de comunicación o juveniles sólo han tenido una presencia marginal en la escuela.
En todas las reformas educativas, diferentes grupos se movilizan para incorporar -nunca para suprimir- cuantos más conocimientos mejor y meterlos en horarios apretadísimos. El riesgo es evidente. Los conocimientos mínimos se convierten en máximos y provocan una sobrecarga que obliga al profesorado a una carrera frenética y obsesiva por terminar el programa, de forma que ni se asimila ni se profundiza en el conocimiento, y por lo general sólo se memoriza. El almacenamiento incontrolado de contenidos es uno de los peores enemigos de la innovación.
En la enseñanza obligatoria es necesario establecer una jerarquización del conocimiento, distinguir lo básico e imprescindible de lo secundario, para poder llegar a discriminar aquel capital cultural mínimo que necesita una persona para vivir digna y activamente en la era de la información, una mezcla de contenidos conceptuales y habilidades para desarrollar todo tipo de inteligencias.
Ver más artículos relacionados
2008 © HEZIBERRI - La educación del futuro