El principal cambio que se está produciendo en la actualidad consiste en la evolución de la Web hacia la Web 2.0. En la Web 2.0 los usuarios no sólo navegan, acceden y bajan contenidos, sino que ante todo los aportan y suben a la red (upload versus download). Para intervenir activamente en la Web 2.0 se requieren capacidades y habilidades específicas para la interrelación, la expresión, la autoprotección, el intercambio y la cooperación, todo ello on line.
Esa evolución aporta innovaciones de ruptura al sector educativo, porque rompe el modelo tradicional de transferencia vertical del conocimiento desde los educadores (profesores, familias) a los alumnos. La Web 2.0 favorece una construcción del conocimiento cooperativa, en grupo y en red, así como su acceso y distribución abiertas. A la Web 2.0 se le denomina también Web social, debido a que parte de las innovaciones son sociales, no sólo tecnológicas.
Complementariamente a esta evolución general, a nivel personal adquieren relevancia las tecnologías de cloud computing, en las que el usuario almacena sus propios datos, imágenes, documentos y software en servidores y redes externas, en lugar de tenerlos en su ordenador.
Esta evolución plantea el desafío de generar y ofrecer recursos pedagógicos de acceso abierto en las redes telemáticas educativas, no sólo en las aulas informáticas de los Centros, como hasta ahora. Por otra parte, las casas han de estar conectadas a dichas redes telemáticas escolares y a las plataformas educativas Web 2.0.